Seis científicos japoneses están participando en la cuadragésima séptima Expedición Científica Antártica organizada por el Instituto Antártico de Chile, quienes viajaron vía aérea al continente blanco para comenzar la segunda etapa de esta expedición científica que se centrará en la investigación marítima.
Es la primera vez que japoneses solicitan el apoyo de Chile para desarrollar un proyecto para estudiar la Antártica, lo que abre la posibilidad de iniciar una relación de cooperación con universidades einstitutos de Japón para concretar la formación y especialización de científicos chilenos, opinó Javier Arata, jefe del Departamento de Proyectos del Instituto Antártico Chileno.
Minoru Funaki, científico del Instituto Polar Nacional de Japón, explicó que este es el grupo más grande que ha venido desde su país a participar en una expedición como esta. El proyecto que van a desarrollar, dijo Funaki, trata del estudio de la tectónica del Estrecho de Bransfield, que se encuentra ubicado entre las islas Shetland del Sur, al norte, y la península Antártica, al sur.
Una de las líneas del trabajo de los japoneses consiste en investigar el geomagnetismo de ese sector, para lo cual van a utilizar un aeroplano no tripulado, que se maniobra por medio de un control remoto. El aparato mide 3 metros de ancho y tiene la capacidad de volar el equivalente a 500 kilómetros de rango. |