La región de Magallanes, en el extremo austral de Chile, retornó hoy a la normalidad luego que el Gobierno firmara un protocolo de acuerdo con la Asamblea Ciudadana que, durante seis días mantuvo la región paralizada, con caminos bloqueados y la suspensión de actividades comerciales y transporte. En la fotografía, de izquierda a derecha, subsecretario de Interior Rodrigo Ubilla, ministro Laurence Golborne e Intendenta de Magallanes Liliana Kusanovic.
La protesta ciudadana se inició luego que el Gobierno anunciara un alza del 16,8 por ciento al precio del gas natural, que se produce en Magallanes, y que es utilizado tanto por los habitantes de la región para cocina y calefacción, como por pequeños empresarios, locomoción colectiva e industrias como la generación de electricidad y agua potable, por lo que el alza iba a tener un importante impacto en la vida de los magallánicos.Los integrantes de la Asamblea Ciudadana de la Región de Magallanes, y el biministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, firmaron el acuerdo que pone fin al paro.
El gobierno propuso moderar el alza del precio del gas aumentando sólo la inflación del año 2010, lo que significa un aumento de un 3% en las tarifas por los próximos diez meses. Además, se volverá a la barrera delos 25 mil m3, por lo que las industrias que en un momento señalaban ser perjudicadas por este incremento, ahora estarán nuevamente dentro de los beneficiados por el subsidio.
En un primer momento se optó por bajar el umbral de subsidio desde los 25 mil metros cúbicos a sólo mil metros cúbicos, lo que significaba que todos los usuarios que gasten más de 1.000 metros cúbicos al mes dejarían detener el beneficio.Por otro lado, el gobierno propuso entregar 17 mil subsidios a las familias más pobres de la región, para que no se vean afectadas por el incremento de 3% en las tarifas.
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