PERROS VAGOS EN PUNTA ARENAS
Perros vagabundos "invaden" la Plaza de Armas El centro de la ciudad se ha visto invadido en los últimos días por una jauría callejera, la que circula libremente y cuyo gran número de perros despierta inquietud entre transeúntes y turistas y revela una total falta de control para este verdadero problema sanitario que afecta a nuestra ciudad. Esta foto, en la que aparecen 14 canes vagos, fue captada ayer en plena Plaza de Armas.
La
erradicación de las hembras en celo superó en forma momentánea
la crítica situación
que vivía el centro. Salud y el municipio deben llegar a un acuerdo
y ponerse a trabajar.
En
Magallanes
el perro, al parecer, ya no es el mejor amigo del hombre. Así lo demuestra
la triste experiencia de los transeúntes y turistas que en los últimos
días enfrentaron una amenazante jauría de canes callejeros en
plena Plaza de Armas de Punta Arenas y los reclamos emitidos desde Puerto
Natales respecto al mismo problema.
En ambas comunas se adoptaron en las últimas horas medidas para enfrentar
una situación que parece estar escapando de los límites razonables
y que se ve beneficiada por la inactividad que habían demostrado hasta
ahora las autoridades (ver nota aparte).
La solución
a la proliferación de perros vagos y sus consecuencias para la salud
de la población está flotando en un vacío legal, lo que
ha hecho difícil que las entidades públicas implicadas asuman
su parte de responsabilidad ante el problema.
Las normas son poco específicas y además regulan temas tangenciales,
como el aseo y ornato de la ciudad, o muy específicos, como la prevención
del contagio de enfermedades del perro al hombre. Pero en ningún caso
determinan obligaciones o responsabilidades en cuanto al manejo de los perros
vagos.
Tenencia irresponsable
Primera culpable de la proliferación de perros vagos en Magallanes
es la propia comunidad. Por traslados u otros motivos, muchos amos abandonan
sus perros en las calles. Simplemente no se ocupan más de ellos y éstos
quedan vagando por la ciudad. Algunas mascotas portan aún los collares
que los vincularon con sus dueños. Hasta catorce perros fueron contados
en las jaurías que se paseaban esta semana en la Plaza de Armas.
El problema real surge cuando las hembras entran en celo, en el período
estival, lo que provoca la agresividad de los machos. Cuando se topan con
un transeúnte, la
agresión
no se deja esperar. Seiscientas personas fueron mordidas en nuestra región
el año pasado, cifra que podría aumentar si las condiciones
siguen como están. Un récord triste de ostentar.
¿Y quién podrá defendernos?
La ordenanza se aprobó en el mes de octubre. Dimos un plazo y
su vigencia plena se inicia en marzo, expresa el alcalde de Punta Arenas,
Juan Morano, al ser consultado acerca de las gestiones municipales frente
al tema. Reconoce, eso sí, que la ordenanza no va a solucionar el problema
concreto que presenta la ciudad y prácticamente toda la región.
Para Morano la solución pasa primero por una tenencia responsable.
Y segundo porque las autoridades competentes asuman la protección
de la salud de las personas.
Aquí es cuando comienza el gran dilema, porque de todas las entidades
públicas que se relacionan tangencialmente con el tema, prácticamente
ninguna quiere asumir la totalidad de la responsabilidad.
Con atribuciones por salud y seguridad
En Chile, el ordenamiento legal vigente no entrega en forma directa las funciones
de cuidado de mascotas o animales domésticos (como perros y gatos)
a ninguna entidad pública. Por ello, este tema en principio es tierra
de nadie.
Pero cuando la proliferación en la vía pública de estos
animales representa una amenaza a la salud o seguridad de las persona nace
la obligación de los organismos de la administración de ejercer
sus atribuciones en el ámbito que la ley les señala, según
dice el documento redactado por el abogado de la Contraloría, Felipe
Aguirre, en el que responde a la inquietud entregada por un ciudadano natalino,
quien acudió a dicho organismo para que determine quién debe
responsabilizarse por el problema de los perros vagos.
Aquí comenzamos a ver luz al final del túnel, porque de la limpieza
y seguridad de los sitios públicos debe -por reglamentación-
ocuparse la municipalidad y de las amenazas ambientales a la salud de las
personas, el Servicio de Salud correspondiente. Así las reglas, hay
deberes en este asunto que estas instituciones no pueden desconocer.
Trabajo intersectorial
Para María Isabel Banciella, subdirectora de Salud del Ambiente, el
punto final al tema lo debe dar la municipalidad en un trabajo conjunto con
la oficina que ella dirige.
Esta oficina interviene cuando hay un problema inminente de salud pública,
asegura, como podría darse con un brote de rabia entre los canes vagabundos.
Entonces el asunto se cruza con el tema de la hidatidosis y del daño
patológico que causa al ser humano.
Esta enfermedad que vivía un ciclo rural, entre el ganado, los perros
y el humano, está adquiriendo un perfil urbano al encontrar en la ciudad
patologías causadas por hidatidosis, como es la formación de
quistes en distintos órganos del cuerpo.
En ese caso se debería actuar, reconoce Banciella, pero no tienen los
recursos para realizar el trabajo de profilaxis (prevención) que necesitarían
hacer.
Salud del Ambiente espera la respuesta de Serplac que se encuentra analizando
un proyecto enviado para trabajar en el tema de la hidatidosis urbana y que
postularon al FNDR.
Mientras no salgan las resoluciones correspondientes, comenta, no cuentan
con los recursos para hacer este tipo de intervenciones. Y asegura que lo
que no les corresponde hacer, bajo ningún prisma, es realizar la captura
de los perros vagos.
Sí estamos dispuestos a asumir la recepción de los perros
que capture la municipalidad y definir técnicamente el destino que
corresponda, sea éste eutanasia u otro, afirmó
Capturan perras en celo para terminar con jaurías en el centro
Ofensiva
de Salud
contra perros vagos
- Autoridades del sector plantean al municipio que adopte medidas inmediatas
para enfrentar el problema, que califican como una amenaza sanitaria.
Como
una solución a la jauría de perros en el centro de la ciudad,
fueron capturadas 4 hembras en celo. En la foto, tres de ellas, a salvo en
la Sociedad Protectora de Animales.
En
la primera señal clara para enfrentar el grave problema que representan
los perros vagos que pululan en la ciudad, las autoridades de salud plantearon
formalmente a la municipalidad que se haga cargo cuanto antes de la captura
de los animales e iniciaron por cuenta propia esa labor para despejar el centro
de la ciudad de las jaurías que se paseaban por el sector en los últimos
días.
La primera medida se materializó a través de un documento que
envió el viernes al alcalde Juan Morano la doctora María Cristina
Díaz, directora subrogante del Servicio de Salud Magallanes.
En el documento, escrito en un tono imperativo, la profesional insta al municipio
a promulgar sin más demora la ordenanza municipal sobre tenencia responsable
de mascotas, implementar de manera inmediata las medidas para capturar a los
perros vagos y entregar al Servicio de Salud los animales que no sean reclamados
por sus dueños o adoptados por alguna institución para que se
proceda a darles muerte.
La misiva señala que la responsabilidad de la captura de los canes
corresponde al municipio al citar un artículo del Código Sanitario
referido a sus atribuciones y obligaciones sanitarias, entre las que se cuenta
proveer las condiciones de limpieza y de seguridad de sitios públicos,
de tránsito y recreo.
La directora del Servicio de Salud Magallanes explica en el oficio que la
solicitud la realiza atendiendo el problema que representa la población
canina en Punta Arenas y considerando acuerdos y compromisos adoptados por
el municipio y las autoridades de la salud el año pasado en el marco
de la elaboración de un plan de contingencia para enfrentar la caótica
situación que representan los animales.
En el documento se afirma asimismo que la gran cantidad de perros vagos en
la ciudad constituye una amenaza sanitaria que el año pasado se tradujo
en más de 500 lesiones por mordeduras.
Solución integral
Más adelante, el texto insiste en la responsabilidad municipal en la
captura de los perros vagos y control de su población al señalar
que una solución integral al problema pasa porque las municipalidades
usen las atribuciones que les entrega la ley para incorporar normas de regulación
de la tenencia de perros y contar con mecanismos de recolección de
perros callejeros y centros de rescate para albergarlos por un plazo limitado.
Al respecto, la doctora Díaz señala en el oficio que el problema
del manejo de la población canina trasciende el ámbito del sector
salud pues involucra a toda la sociedad. Ello implica, entonces, una
activa participación de otras entidades donde al municipio le cabe
un rol fundamental.
Alcalde deslinda responsabilidades
El alcalde Juan Morano recalcó que el Código Sanitario es estricto
al establecer que la eutanasia es sólo atribución del Servicio
de Salud, y si evidentemente querían ellos delegar esta atribución
en nosotros estábamos dispuestos a asumirlo, pero no lo han hecho.
Aseveró que la reciente misiva del Servicio de Salud sólo dilata
la actual situación y no se quiere asumir la responsabilidad.
Atribuyó la actual proliferación canina al hecho que en los
últimos seis años, Salud dejó de aplicar las medidas
de control de la población animal.
Indicó que se les pide tener un canil para tener animales en custodia
y alimentarlos, el que no están en condiciones de hacer, y tampoco
es su obligación: la salud pública no es una situación
que competa al municipio, sólo la atención primaria de salud.
Aunque no pueden asumirlo directamente, reiteró la disposición
de actuar a petición del ente de salud, pero no que nos digan
cómo lo vamos a hacer, el cómo lo vamos a definir nosotros,
recalcó, a propósito de la carta.
Añadió que la ordenanza canina fue acordada para regir en marzo,
pero que ésta no soluciona en nada la situación: todas
las ordenanzas que contemplaban la eutanasia han sido objeto de recursos de
protección y han sido ganados por quienes han interpuesto los recursos,
porque esa atribución no la tiene el municipio, salvo que Salud se
la entregue. Y la podía haber entregado en este ordinario 194 (carta
recibida), pero no lo dice.
Respecto al artículo 11, letra a, del Código Sanitario, aseveró
el hecho que el municipio hace limpieza de los parques, en tanto las condiciones
de seguridad no se refieren a la salud, la que sí afectan los animales.
Agregó que ningún municipio de Chile tiene perrera, ni se dedica
a capturar perros.
Ante ello, el lunes tendría un informe jurídico definitivo para
presentar un recurso de protección, patrocinado por el Concejo para
que los tribunales determinen la autoridad responsable de la actual situación
de la población canina.
4
hembras y 1
macho bajo custodia
La
captura se efectuó durante la noche del viernes, con el resultado de
cuatro hembras en celo y un macho que fueron trasladados hasta las dependencias
de la Sociedad Protectora de Animales.
En el trabajo intervino personal de la Subdirección Ambiental y el
médico veterinario Hernán Valdenegro, quienes según se
informó no debieron recurrir a medidas de fuerza para atrapar los animales.
La razón por la cual intervinieron las autoridades de la salud para
enfrentar el problema de los perros vagos las explicó la secretaria
regional ministerial de esa cartera, Lidia Amarales.
La seremi señaló que gracias a un médico veterinario
privado como es Hernán Valdenegro y la Sociedad Protectora de Animales
realizamos la captura de las hembras en celo que eran las que atraían
esta gran cantidad de perros y jaurías en el centro de la ciudad.
A pesar de corresponder este asunto a la municipalidad -agregó
la doctora Amarales- vamos a seguir actuando porque creemos que este es un
problema que hay que solucionar. No podemos dar una muestra de inseguridad
a la población con el aumento de las mordeduras que significa esta
cantidad de perros vagos y tampoco a los turistas que nos visitan.
La seremi dijo además que la captura de los canes sirvió para
hacer un diagnóstico que permitió concluir que la mayoría
de los perros tienen dueño, ya que se encontraron animales de diversas
razas. Por ello, llamó a la responsabilidad de la población
para que mantenga a sus mascotas dentro de sus casas o patios.
Veterinario
El médico veterinario Hernán Valdenegro fue el impulsor de la
captura de las perras en celo para terminar con las jaurías en el centro.
Según el profesional una manera de evitar
el espectáculo que está dando nuestra ciudad era contactarse
y trabajar en conjunto con la Sociedad Protectora de Animales, que facilitó
el recinto donde quedaron estos perros.
Valdenegro también se contactó con Valeria Muñoz, presidenta
de la Unión de Defensa del Derecho Animal (UDDA), y dijo que ellos
se harán responsables de recaudar dinero para la esterilización
de los animales.
El profesional ya había trabajado en el mismo problema, pero esta vez
fue llamado por el hotel Finis Terrae que solicitó sus servicios para
sacar a un grupo de perros instalados al frente del lugar.
LA
PRENSA AUSTRAL LTDA
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